Cuelgo las botas y me pongo las alas

Mi intención esta semana era escribir sobre la mesa redonda en la que participé en iRedes el pasado viernes 8 de marzo. Pero una gran noticia para mí ha cambiado la previsión inicial. Y es que mi etapa como Community Manager de Marca llega a su fin. Concretamente, será el próximo viernes 22 de marzo cuando tras casi dos años y medio me despida de la que ha sido mi casa en este tiempo. Y es que la posibilidad de convertirme en Community Manager de Red Bull es una idea irrechazable.

Así que a partir del próximo mes de abril cambiaré la redacción de la Avenida de San Luis, 25, por la trigésimo segunda planta del edificio Espacio de la madrileña Plaza de Castilla. Por el camino dejo a numerosos amigos como Francisco Rábano, quien me propuso como Responsable de Comunidad de Marca, Ramón Puchades, quien apostó por mí cuando otros jamás lo hubieran hecho, Álvaro Ménendez, una de las mejores personas que se han cruzado en mi vida, Palmira Ríos, quien ha soportado mis frustraciones y miedos mientras me enseñaba cómo gestionar dignamente la presencia de Marca en Redes Sociales, Miguel Senovilla, un genio capaz de sacar adelante un área de negocio con la compañía de su inseparable Carlos González; y a todo el equipo de Medios Sociales de Unidad Editorial en general y Marca en particular por su ayuda y colaboración diaria.

En este tiempo ha habido momentos para todo, pero como es habitual, ahora sólo me quedo con los buenos. Y quiero dar las gracias desde aquí a todos los que los habéis hecho posible. Gracias, gracias y gracias.

En el horizonte, una nueva aventura de la que deseo formar parte ya mismo. Red Bull, la compañía que comenzó como una bebida energética y que ha ido evolucionando hasta convertirse en un referente en los deportes extremos, espera. Confío en disfrutar de cada segundo y en aprender de todo el equipo con el que trabajaré a partir de ahora. Comienza la cuenta atrás: tres, dos, uno…

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Siete falsos mitos sobre las Redes Sociales

Las Redes Sociales han generado desde su nacimiento una serie de mitos que, en muchos casos, poco a nada tienen que ver con la realidad. Aunque ya anticipé alguna de estas leyendas urbanas en el anterior post, considero necesario que todos aquellos que os estéis aproximando ahora al mundo de los Medios Sociales conozcáis realmente qué podéis esperar de ellos y qué no.

1.- Tengo que estar presente en Facebook y Twitter porque todas las empresas tienen un perfil. Únicamente has de estar presente en aquellas Redes Sociales en las que puedas conseguir unos beneficios en función de la estrategia que tengas desarrollada ad hoc. Si bien es cierto que Twitter y Facebook son las plataformas mayoritarias, en algunas ocasiones es preferible acudir a otras aplicaciones con un público más segmentado. Por poner sólo un ejemplo, para una Asociación de Médicos cuyo principal objetivo sea favorecer el intercambio de opiniones entre sus miembros, será más beneficioso crear un grupo de discusión en Linkedin que abrir una página en Facebook o poner en marcha un perfil en Twitter.

2.- Las Redes Sociales son gratis. El registro en la mayoría de los Medios Sociales tiene un coste cero. Eso es innegable. Pero si queremos hacer un uso profesional de ellos, necesitaremos unas herramientas de medición de resultados, de monitorización de la actividad, desarrollaremos aplicaciones atractivas para nuestra Comunidad en Facebook y, sobre todo, tendremos que pagar a alguien que gestione toda nuestra actividad. Así que que, ¡las Redes Sociales no son gratuitas! Lo que es innegable es el ahorro de costes que suponen en relación a soportes offline y la posibilidad de medir con gran exactitud el desarrollo de cualquier campaña que hagamos.

3.- Con mi presencia en Redes Sociales conseguiré beneficios inmediatamente. Nadie consigue disparar su cuenta de resultados en el corto plazo. Los resultados en Medios Sociales llegan en el medio y largo plazo. Por lo que te recomiendo que te prepares para una carrera de fondo. No te desmotives si los resultados que esperas no llegan en los primeros meses. Aquí se trata de ser perseverante.

4.- Cualquiera puede gestionar mi presencia en Medios Sociales. Es casi tradición dejar la administración de nuestros perfiles sociales a amigos, familiares o becarios, algo que, desde mi punto de vista supone un enorme error. No podemos olvidar que esa persona hablará en nombre de nuestra empresa. De ahí que semejante responsabilidad deba recaer en alguien formado para ello y remunerado en consonancia con su labor. Tu Community Manager es tu voz. Tenlo siempre presente.

5.- Las Redes Sociales exigen una enorme dedicación. Efectivamente, las Redes Sociales no entienden de horarios ni de días festivos. Precisamente por ello debes contar con una plantilla que te permita controlar en todo momento qué se está diciendo de ti. Semejante descripción puede parecer poco más que una tortura para tu Community Manager, pero este puesto también posee enormes ventajas: posibilidad de teletrabajar, libertad absoluta de horarios, enormes posibilidades creativas…

6.- Los Medios Sociales sólo repercuten en el aumento de críticas hacia mi marca. Estés o no presente en cada una de las plataformas sociales, se está hablando de ti (bien o mal, eso depende de cómo lo estés haciendo). Los Medios Sociales te ofrecen la posibilidad de mostrar tu versión de los hechos. Si tienes desarrollado un ambicioso plan de comunicación que incluya un Plan de Gestión de Crisis podrás conseguir que cualquier situación incómoda se convierta en una excelente oportunidad para salir fortalecido. Para eso, resulta imprescindible estar ahí, obviamente.

7.- El éxito de tu estrategia se mide en el número de seguidores/Me gusta. El número de seguidores que tengas en tu perfil de Twitter o la cantidad de Me Gusta que sumes en Facebook es prácticamente anecdótico. Simplemente tienes que echar un ojo a la cantidad de Me Gusta que acumulan las página de Facebook ‘Señoras que…’ y comprobarás lo cierto de este argumento (palabras de Ismael el Qudsi en el EBE 2011). Los parámetros que nos interesen dependerán del objetivo que persigamos. Si perseguimos reforzar la imagen de marca de nuestra compañía será interesante medir el nivel de engagement, si perseguimos aumentar las ventas de nuestra tienda online deberemos medir el índice de conversión… Así hasta un abanico infinito de posibilidades.

Siento si con estos siete puntos he conseguido despojar a los Medios Sociales del atractivo que le encontrabas. Pero mejor una desilusión a tiempo que una frustración tardía.